La irrupción de la web 2.0 nos ha brindado la oportunidad para acelerar ese proceso de interacción con nuestro público, así como la posibilidad de crear un canal de comunicación permanente que humanice nuestra imagen, y haga más creíble nuestro mensaje y/o nuestro producto. Todo ello, como paso previo a poder materializar nuestra tan ansiada venta. Porque, sencillamente, la relación y comunicación crea confianza y ésa es la clave para hacernos creíbles y así nos compren. Algunos autores lo han denominado como el ''new branding'' - traducido quiere decir nuevas marcas-. Pues por medio de estos nuevos canales y posibilidades de interacción, transparencia, y exposición que nos permite llevar a cabo la filosofía 2.0, nos convertimos en autoridades (o expertos en una materia) para una red de seguidores o potenciales clientes que creerán en nuestro mensaje, así como en los productos que les propongamos.
En esta línea, la edificación de esta nueva marca personal debe ser el camino a seguir como paso previo al establecimiento de una red de negocio estable y duradera. La idea subyacente es de que las marcas ya no venden, sino que se relacionan. Y, ¿en que momento de la historia había sido más fácil podernos comunicar con diferentes audiencias, sin las limitaciones que suponen las barreras tradicionales o los accidentes geográficos?: eo! que estamos en el nuevo mundo!, tenemos redes sociales y web 2.0. Seguiremos mejorando. Sabemos que eso no es la panacea, pero sin duda que es un paso hacia adelante muy importante, y que muchos aún no han sabido explotar, ¿a qué esperamos?. Es en esta relación donde surge todo. Es muy sencillo. Recomendar, dar información de calidad, dejarte de ''slogans'' y frases bonitas, dar soluciones y contenido efectivo, utilizar un lenguaje entendedor (y nada técnico), hacer un site claro y fácil de ver qué es lo que ofreces y a quién te diriges, etc. En definitiva mostrarte natural tal y como eres, dejando de lado los mensajes institucionales típicos de ''somos los mejores, los primeros, los mas, y bla, bla, bla,...''. Es más, creo que incluso hablar bien de la competencia no es malo, y al mismo tiempo exponer algunas limitaciones nuestras, ya que eso nos va a humanizar más. La gente verá que por lo menos somos mortales. Uf! y que alivio sin duda.
Bueno, y por último, sólo una cosa. Y es lo más importante de todo: en todo este proceso hay que respirar. Las prisas son malas consejeras - consejo típico de las abuelas-. Y añado : el estrés por vender y hacer dinero es nocivo y puede ser muy perjudicial para nuestro negocio. Y eso no es una campaña anti tabaco del Ministerio de Sanidad, sino una verdad como un templo. Así que manos a la obra y sobretodo relax, relax, relax, ...
