No se trata de una modalidad de deporte extremo, ni de un apodo de un jugador de la NFL...se trata de una estrategia - para algunos poco etica, para otros correcta- de hacer pulicidad muy efectiva.

Y es que el término anglosajón Swipe file significa, más o menos literal, birlar o copiar archivos. Lo que aplicado al ámbito del marketing vendría a ser como un copywrite de frases que venden mucho - debido a la manera en la que están construidas - de tal manera que acaban impactando al receptor del mensaje.

No en vano, lo mas curioso del caso, es que los Swipe files suelen ser construcciones gramaticales muy simples a veces pero que la forma en cómo se plantea la frase puede llegar de una forma más directa y efectiva al corazón del sujeto o sujetos que pretendemos conquistar. Otro aspecto a tener en cuenta es que el Swipe file lo utilizan grandes empresas de la comunicación y el marketing, y que ven en esta sencilla fórmula un gran valuarte para conquistar sus nichos de mercado. No es menos sorprendente tampoco, el hecho de que dicha estrategia es aplicable a cualquier campo que nos propongamos, pues la esencia del Swipe file está en coger una frase que vende mucho y vaciarla de contenido para luego trasladarla al campo o área donde quiero vender pero sin alterar la estructura o construcción de la misma.

Pues bien, ésa también es una práctica muy usual y extendida en el mundo del periodismo. Sería en este caso en dar con aquel titular que vende. Pues todos sabemos que encontrar aquel headlines más impactante y que incite al lector a seguir interesado en aquella noticia, en concreto, así como en aquel medio de información, no es tarea fácil para cualquier director de periódico (ya sea escrito como digital). Se trata de captar la atención del receptor que, a veces, sin intención alguna se ve sorprendido por la llamada de la tentación, de la curiosidad, del morbo, o como le queráis llamar. Pero al fin, lo que importa, desde el punto de vista del broadcasting, es que cautive a la audiencia.

Hay muchos ejemplos de Swipe file en nuestra vida cotidiana, y mas si tenemos en cuenta la de impactos publicitarios que recibimos en un mismo día - prefiero no contarlos, a pesar de que han surgido recientemente estudios al respecto -. De aquí que los que consiguen que, por algunos momentos, nos centremos en ellos, pensar que puede que sean uno de estos enigmáticos mensajes y que, en muchas ocasiones, acaban por obligarnos a hacer lo que pretendían. 

Y bien, a partir de hoy cuando veáis uno pensarlo y, sobretodo, sobretodo, sobretodo, le mandáis un saludo de un servidor.

 

Marc Lorenzo.